Camión fantasma del “sindicato de los pistoleros”

Era un camión cisterna que había sido usado para transportar vino a granel. Pero había sido convertido en algo más llamativo y particular: era el “camión fantasma” que usaban para ocultarse tras robar algún banco los integrantes del “sindicato de los pistoleros”, creado por el delincuente Juan José Ernesto Laginestra, alias “Pichón”.

Laginestra nació en 1937 en la ciudad de General Bogado, en Santa Fe, aunque vivió en San Martín, provincia de Buenos Aires, y creció en Villa Soldati. Cometió alrededor de 50 asaltos a bancos y secuestros, se escapó tres veces de cárceles y nunca hirió a ninguna víctima en los atracos.

El primer asalto importante se produjo en diciembre de 1959, en Rosario. Fue en las oficinas de SEGBA, de donde se llevó 800.000 pesos. En 1968, en su segunda estadía en la cárcel, en la madrugada del 23 de marzo fue el protagonista de una de las más increíbles fugas de un penal. Fue en la cárcel de encausados de Rosario. Nadie sabe aún cómo este hombre, que era delgado y de escasa estatura, salió de la celda de aislamiento, que estaba cerrada con llave desde afuera; después, con una soga de casi siete metros, se descolgó de un muro y se subió a un viejo Taunus, en el que huyó a toda velocidad, no sin antes esquivar una ráfaga de metralla de un guardia que lo vio escapar desde la torreta de vigilancia.

Después, la banda de “Pichón” ingresó a una casa de Villa del Parque y tomó como rehén al matrimonio. Los maniataron y esperaron. Cuando el jefe dio la orden, los ladrones saltaron la medianera y entraron al patio del Banco Popular Argentino, en la calle Nazca. Al llegar los empleados, los hicieron arrojar al piso, dispararon un tiro al aire y robaron 23 millones de pesos.

Dos semanas después, fue el turno del Banco Nación de Arroyito. Esperaron que llegara un empleado, a las 6 de la mañana, lo amenazaron y entraron por una cochera. Todos cubrían sus rostros con pañuelos, como en las películas del Far West. Tomaron café y sirvieron gaseosas mientras iban llegando los bancarios. Cuando arribó el gerente, abrieron el tesoro y robaron 38 millones de pesos.

El robo al banco de Rosario dejó un descubrimiento que sorprendió a todos. Un testigo dijo que vio a cinco hombres que se metieron debajo de un camión cisterna y desaparecieron. El camión, aportó el informante, tenía un dibujo del “Pájaro Loco”. Ése fue el dato clave. Ese día, Laginestra decidió abandonar el vehículo que lo había convertido en una especie de “mago de la fuga”. Desde ese momento, entró y salió varias veces de prisión.

Laginestra, con 49 años, asaltó el 17 de noviembre de 1986 la fábrica de medias Silvana, en San Martín. Iba con dos cómplices, con los que se llevó la plata de los sueldos. Pero algo salió mal, y la Policía los persiguió. Cuando estaban por subir a la General Paz, se produjo la balacera. Murieron Néstor Pascual, de 27 años, y “Pichón”, el hombre que había marcado una época de violencia en la Argentina.

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *