Los contrabandistas de palos de golf y electrónica

Cuatro comerciantes fueron procesados por haber montado una sociedad dedicada al contrabando a gran escala de productos de alta gama, desde electrónicos hasta palos de golf, que ofrecían a través del sitio de venta por internet Mercado Libre, con un volumen de venta superior a los cinco millones de pesos.

Con una aceitada logística, que incluía envíos en barcos y aviones, lograban colocar los productos en países vecinos, donde contrataban “mulas humanas” para ingresar los elementos a la Argentina a través del denominado “contrabando hormiga”.

La maniobra, que fue detectada por la Aduana y la AFIP, generó una causa penal que investiga el juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky, quien dictó el procesamiento, sin prisión preventiva, de los cuatro acusados por el delito de contrabando.

La maniobra era ingeniosa y compleja. Primero compraban los productos en Asia, en su mayoría en China. Desde allí llevaban el cargamento en contenedores al puerto del estado norteamericano de Florida, en Miami. El recorrido del contenedor, de acuerdo con lo que consta en la causa que se investiga en los tribunales de Comodoro Py, seguía con un supuesto envío a zonas libres de impuestos, en Bolivia o Paraguay. Concretamente, alquilaban servicios en aviones de carga de una compañía aérea panameña.

A cargo de toda la logística y como propietaria de la carga figuraba la compañía Japan Hirari. La comercialización de estos productos se realizaba a través de Mercado Libre, utilizando nombres de usuarios tales como “Net Barbara”, “Icomshops” y “Laptopshops”, entre otros.

La Aduana, que dirige el doctor Guillermo Michel, utiliza un sistema desarrollado por la AFIP que consiste en analizar la historia y la conformación de las empresas que exportan e importan productos, lo que les aporta información que ubica a las sociedades en más o menos confiables. Ese sistema les permitió seguir la actividad de dicha compañía.

Una vez que el cargamento, consistente en equipos electrónicos de alta gama y palos de golf, llegaba a Bolivia o Paraguay, los productos eran ingresados al país como “contrabando hormiga”. Gran parte de esta mercadería ingresaba a Formosa proveniente de Asunción, a través de pasos no autorizados.

Finalmente, los productos terminaban en un galpón del microcentro porteño, desde donde se distribuían cuando eran adquiridos a través del portal de ventas Mercado Libre, según informó una fuente con acceso a la causa. El mes pasado, tras una investigación similar, la AFIP detectó una maniobra para ingresar ilegalmente al país alrededor de 1.700 kilos de productos electrónicos de alta gama. Estos elementos, entre los que hay computadoras y teléfonos de las marcas líderes, serán rematados en breve por el juzgado interviniente.

La triangulación que fue descubierta por los investigadores podría ser utilizada por otras empresas importadoras. Por eso, en el juzgado del doctor Aguinsky podrían ordenar otros procedimientos en los próximos días.

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