La fuga de “El Chapo” y la relación con Argentina

Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias “El Chapo”, protagonizó una fuga de película y, para los especialistas, buscará unificar nuevamente el poder y quedarse con la mayor tajada del meganegocio ilegal del narcotráfico mundial. ¿Su viejo socio lo estaba esperando o se quería quedar con todo? ¿Se viene otra guerra? Y si hay lucha entre bandas, ¿esa pelea incluirá a nuestro país?

“El Chapo” tuvo en el cartel El Pacífico, conocido como cartel de Sinaloa, dos socios con los que compartió el control del negocio. Uno se llamaba Juan José Esparragoza, alias “El Azul”. Este hombre, que tenía 65 años y era considerado la mente más brillante del negocio, murió en junio del año pasado de un infarto en un hospital. El otro, Ismael “El Mayo” Zambada, es el personaje más poderoso hoy por hoy de la ruta de la cocaína y de las metanfetaminas que terminan en el mercado estadounidense.

El mayor interrogante en México es saber si “El Chapo” sigue siendo socio de “El Mayo” o el año y medio en prisión erosionó la relación que les dio el control de casi el 70 por ciento del negocio del narcotráfico. Y si están peleados, ¿se viene otra guerra? Todavía es demasiado pronto como para saberlo.

Cualquiera sea el final, hay que seguir los movimientos de “El Mayo”, especialmente por la relación que tendría con nuestro país, según consta en varias causas penales que se instruyen en la Justicia federal local.

Zambada siempre tuvo un perfil bajo, lo cual le permitió permanecer intocable por treinta años. Desde que se reunió con Guzmán, su poder creció hasta convertirse en uno de los hombres más poderosos del mundo criminal. Junto a él siempre estuvo su hijo, Vicente Zambada, alias “El Mayito”, hoy detenido.

Es precisamente el hijo del socio de “El Chapo” quien tiene relación con la Argentina. Fue en la causa “Efedrina” cuando en un Nextel del asesinado Sebastián Forza (una de las víctimas del denominado Triple Crimen de General Rodríguez, ocurrido en el año 2008) aparecían números correspondientes a usuarios de México. Ahí encontraron dos números que fueron agendados como “El Mayo”, que no sería otro que el hijo del hombre que ahora ostenta el poder con “El Chapo”. El propio Forza, según testigos, se jactaba de tener contactos con esa gente.

Con el correr del tiempo, en otros juzgados también se abrieron causas por intentos de tráfico a México, tal es el caso de la detención hace pocos meses de un ingeniero mexicano en Belgrano, quien se habría encargado de simular cocaína en aceite para máquinas. Ese cargamento también tenía el sello de “El Mayo”. Es, en síntesis, un ejemplo de que el cartel está operativo en nuestro país.

Ahora se espera conocer si “El Chapo”, tras la fuga, (ver págs. 12 y 13), volverá a trabajar con “El Mayo” o bien lo enfrentará abiertamente. Y si se pelean, ¿la guerra narco repercutirá en nuestro país? Para saberlo, habrá que esperar .

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